Noticias | 09 de abril de 2021

¿Qué carnes se deben incluir en la dieta de un deportista?

En Cuerda Larga somos conscientes de la importancia que tiene llevar a cabo una correcta alimentación para optimizar el desarrollo físico y mental de cualquier deportista.

Por ello, hoy os traemos a nuestro blog un tema de nutrición deportiva bastante importante. ¿Qué carnes se deben incluir en la dieta de un deportista?

Todos sabemos lo importante que es la dieta dentro de la rutina diaria de cualquier deportista para conseguir el desarrollo, la velocidad, el rendimiento y la resistencia óptimas. La alimentación es la fuente que nos proporciona la energía y los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo. En el caso de los deportistas, llevar una dieta sana y rica en proteínas es fundamental para que los músculos funcionen, y la carne es el alimento clave que aporta un buen porcentaje de proteínas.

Pero no todas las carnes son adecuadas cuando hacemos ejercicio, sino que hay algunas que son mejores que otras para incluir en nuestra alimentación. Y es que cada tipo de carne cuenta con un nivel distinto de proteínas, vitaminas y nutrientes. Obviamente, para los deportistas las más adecuadas son aquellas que contengan un mayor nivel de proteínas y que, al mismo tiempo, tengan un bajo porcentaje de grasas, como el pavo, el conejo y el pollo.

Pero también hay determinados cortes de carne de ternera y de cerdo que pueden ser incluidos dentro de la dieta de un deportista. Debes recordar que la alimentación de un deportista no solamente debe basarse en cubrir las necesidades básicas, sino también en cubrir el gasto calórico que se deriva de este esfuerzo adicional.

La alimentación es una fuente de energías y nutrientes fundamental para nuestro organismo. Por ello, seguir una dieta rica en proteínas, equilibrada y saludable es indispensable para optimizar el desarrollo muscular y mejorar nuestro rendimiento deportivo. 

Así las cosas, los deportistas necesitan un 50% más de proteínas que cualquier persona que no realice deporte, dado que estas ayudan a revitalizar los músculos. Por este motivo,  la carne se convierte en un alimento esencial en este tipo de dietas. Las carnes blancas son las más indicadas para cubrir el desgaste energético del deportista, debido a su alto nivel proteico y su escaso nivel de grasas. A continuación, te contamos cuáles son las carnes más recomendadas y sus beneficios.

Carne de pollo

La carne de pechuga de pollo es menos grasa que la mayoría  de carne roja, por lo que puede ayudar a reducir las grasas saturadas y el consumo de calorías. Contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita para el mantenimiento, reparación y crecimiento de tejidos, así como la producción de ciertas hormonas.

Carne de conejo

Tiene menos colesterol que la carne de pollo, cerdo o vaca. Su carne es fuente de vitaminas del grupo B, como B3, B6 y B12, y proteínas de alto valor biológico, que ayudan a conservar la masa muscular. La carne de conejo contribuye también a la síntesis de hemoglobina, encargada de llevar el oxígeno al cuerpo, por lo que mejora también la resistencia al esfuerzo de los deportistas.

Cerdo y ternera

Las proteínas de la carne de cerdo son de alto valor biológico y contiene todos los aminoácidos esenciales. La carne de cerdo es una excelente fuente de vitaminas del complejo B, en especial de B1 y de B12. Las vitaminas de tipo B son fundamentales en la práctica deportiva, ya que contribuyen a la obtención de energía rápida y a reducir el cansancio. De la misma manera, es un importante fuente de hierro hemo y de zinc. 

El cerdo y la ternera proporcionan un alto contenido de proteínas, pero debemos tener cuidado a la hora de consumirlos si hacemos deporte de manera habitual, ya que contienen un alto índice de grasa. Por eso, debemos consumirlas menos y siempre eligiendo cortes magros. Lo que no quiere decir qué debamos eliminarlas por completo de nuestra dieta. Hay que recordar que es recomendable para nuestra salud cambiar el tipo de carne que consumimos, ya que cada una de ellas nos aporta unos nutrientes diferentes.

Por ejemplo, la carne de cerdo de capa blanca y sus derivados cárnicos son alimentos con una gran calidad nutricional y con un perfil graso adecuado, por lo que son recomendables tanto para aquellos que hacen mucho deporte como para combatir la obesidad, la diabetes o la anemia ferropénica. Ideales para ser incluidos en la dieta entre 2 y 3 veces por semana como parte de una alimentación variada y equilibrada.

Este tipo de carne cuenta con un alto contenido de proteínas de alto valor biológico, fundamentales tanto para el desarrollo como para la conservación de la masa muscular. Pero además, aporta aminoácidos esenciales para la actividad deportiva; minerales como el zinc y el fósforo, que ayudan al mantenimiento de los huesos; y potasio, que favorece el buen funcionamiento de los músculos. En lo que respecta al contenido de grasa, la carne de cerdo de capa blanca contiene un 30% de grasa saturadas, siendo el resto grasa monoinsaturada.

Además, algunos derivados como el lomo embuchado, el jamón serrano o el jamón cocido son una importante fuente de hierro, lo que favorece la creación de glóbulos rojos y facilita el transporte del oxígeno por el cuerpo.